Liquidez del entorno digital desplaza al esquema tradicional sólido de las TIC´s — 30 marzo, 2016

Liquidez del entorno digital desplaza al esquema tradicional sólido de las TIC´s


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Revolución digital refleja la metáfora del sociólogo Zygmunt Bauman

La metáfora de liquidez con que una vez el sociólogo Zygmunt Bauman caracterizó el modo en que se materializan los temores que surgen de la modernidad encuentra vigencia en la revolución digital, en la medida que, una vez más, el ser humano se enfrenta con miedo –y en ocasiones hasta resistencia- a lo que desconoce.

El miedo a lo desconocido es líquido

En su libro “Modernidad Líquida”, Bauman formuló una especie de analogía entre el concepto de liquidez y la realidad moderna a la luz de los temores que ella acarrea.

¿La razón? Los líquidos fluyen, por lo que el autor asegura en su obra que, tanto la liquidez como la fluidez, constituyen “metáforas adecuadas para aprehender la naturaleza de la fase actual -en muchos sentidos nueva- de la historia de la modernidad”.

La importancia de la metáfora de Bauman cobra significado cuando se compara a los líquidos con los sólidos -que, en contraste, representan a la sociedad tradicional– pues “los líquidos, a diferencia de los sólidos, no conservan fácilmente su forma”, según el sociólogo.  “Los fluidos, por así decirlo, no se fijan al espacio ni se atan al tiempo”, añade.

En esencia, “[l]a teoría de la modernidad líquida de Zygmunt Bauman, intenta explicar desde la sociología el funcionamiento moderno de la sociedad y acuña el término líquido para referirse a la maleabilidad de dicha sociedad […]”, explica Marcos Guillén Meijide, en su blog, El Hombre de Hojalata.

La revolución digital también es líquida

La metáfora de Bauman -que contrasta líquidos y sólidos- abarca los diversos cambios socioculturales en los que las tecnologías de información y comunicación (TIC´s) juegan un papel protagónico y se diluyen en la liquidez de la modernidad.

Así, es posible afirmar que “lo digital es líquido“, como aseguran Area y Pessoa en su artículo “De lo sólido a lo líquido: Las nuevas alfabetizaciones ante los cambios culturales de la Web 2.0”.

Los autores vaticinan, además, que esos contrastes marcados entre la experiencia líquida y el entorno tradicional sólido “precisa[n] de nuevos enfoques y modelos de alfabetización y aprendizaje”.

Impacto de la experiencia líquida en los modos de comunicarse

La liquidez que caracteriza a la revolución digital la convierte en una cualidad que ha facilitado la confección y divulgación de mensajes por parte de individuos que no fungen como periodistas profesionales, así como de organizaciones no relacionadas al esquema de prensa escrita tradicional, como comenta Meneses en su artículo “Medios líquidos y nuevas mediaciones“.

Los blogs y las redes sociales encabezan el conglomerado de manifestaciones digitales que mejor ejemplifican el concepto de liquidez en el entorno digital.  Así también, son considerados líquidos todos aquellos medios en los que “se horizontaliza la producción informativa por la interactividad“, amplía Meneses.

Sobre el concepto de interactividad, la periodista explica que se trata de un “rasgo inconfundible que permite participar, modificar, interrumpir y compartir contenidos de manera simbólica”.

Urgen nuevos enfoques

Además de nuevos enfoques desde la perspectiva de modelos de alfabetización y aprendizaje, como propusieron los autores Area y Pessoa, también es indispensable revisar y, más que nada, repensar los modos en que es posible concebir las protecciones a la libertad de expresión.

Las realidades de lo que ya emerge como una verdadera cultura digital suponen un entorno matizado por las características de la liquidez de la modernidad, en que la comunicación digital está dominada por blogs y redes sociales, así como saturada por interactividad.

Como todo buen contraste entre lo sólido y lo líquido, resulta indispensable promover una discusión que contraste el esquema que rige las protecciones a la libertad de expresión, como fue concebida y moldeada al palio de la solidez de los medios tradicionales, de cara a los retos que acarrea la liquidez de los medios digitales.